Me gusta siempre que mencionas a Mexicali. Es un espacio imaginario tan lejano a mí, que la simple palabra me hace soñar con escenarios y descripciones improbables e imprecisas. Tus textos los percibo con más hondura. No sé a qué se deba, quizá nos estamos haciendo viejos, o por el contrario regresaremos a Ítaca como unos niños. Saludos.
Me gusta siempre que mencionas a Mexicali. Es un espacio imaginario tan lejano a mí, que la simple palabra me hace soñar con escenarios y descripciones improbables e imprecisas. Tus textos los percibo con más hondura. No sé a qué se deba, quizá nos estamos haciendo viejos, o por el contrario regresaremos a Ítaca como unos niños. Saludos.
Por cierto, existe esto: Bulgaria Mexicalli, de Gerardo Arana. Tal vez te llame.
https://poesiamexa.wordpress.com/wp-content/uploads/2016/05/bulgaria-mexicalli.pdf
La ciudad puede tener una sensación post-apocalíptica. Sobre todo me gusta la invención de un/tu Mexicali, eso está increíble.